La primera oleada de ataques de la coalición internacional ha provocado la huida en desbandada de las tropas de Muamar el Gadafi en la zona de Bengasi.
Los últimos bombardeos aliados han dejado decenas de tanques, lanzacohetes y otros vehículos militares quemados -algunos ardiendo y con la munición explotando-, y de cadáveres y ha provocado la huida de los leales al dirigente libio. En Tikka, ciudad situada a unos 2O kilómetros de Bengasi en dirección a Adjabiya, la destrucción causada por los bombardeos era manifiesta y se extendía en un radio de varios kilómetros.
Los bombardeos han supuesto una debacle militar para el dirigente libio, que este sábado atacó por tierra y aire Bengasi y mantenía su asedio sobre el enclave rebelde, y que ya no ha podido seguir avanzando.
Un libio hace la señal de la victoria entre vehículos militares calcinados
Explosión de un vehículo tras el ataque aliado cerca de Bengasi.
Alivio por el ataque
En la segunda ciudad del país y bastión de los adversarios de Gadafi, se sentía este domingo el alivio por los ataques contra las tropas del líder libio, según el corresponsal del canal de noticias árabe Al Yazira.
El día antes, los insurgentes lograron resistir un ataque sorpresa de las tropas de Gadafi en el que, según fuentes hospitalarias, hubo más de 90 muertos y numerosas personas resultaron heridas. Entre las víctimas hay mujeres y niños.
En Misrata, tercera ciudad del país situada a 210 kilómetros de Trípoli y controlada por los opositores, francotiradores leales a Gadafi disparaban desde los tejados. Los últimos ataques del Ejército libio han dejado, al menos, 51 muertos.
Estados Unidos sigue bombardeando y los rebeldes están recuperando sus posiciones y grupos de insurgentes se dirigen en vehículos 4x4 equipados con ametralladoras hacia la ciudad de Ajdabiyah, al este del país.
Los rebeldes ondean su bandera sobre un tanque destruido
Lugares atacados por la coalición




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